Acupuntura japonesa (Método Ryodoraku)

La enfermedad desde el punto de vista de la medicina tradicional china, es un desequilibrio energético, es decir una alteración en el fluir armónico del yin y el yang.
El cuerpo humano, en todas sus dimensiones, está irrigado por los fluidos energéticos circulantes con ritmos alternantes de positivo a negativo, y viceversa, en constante y armónica transformación.
Estos ritmos dependen de las leyes de la naturaleza, siguiendo movimientos cíclicos diarios, mensuales, anuales. Para desarrollar ese ciclo continuo, precisamos de aportes energéticos que extraemos de la naturaleza y del cosmos a través de la respiración y la alimentación.
En estas circunstancias el cuerpo humano mantiene un equilibrio entre lo alto y lo bajo, lo derecho y lo izquierdo, lo exterior y lo interior, el yin y el yang. Sin embargo, este equilibrio armónico es difícil de mantener, más aún cuando está sujeto a una multitud de parámetros que pueden modificar sus potenciales energéticos. La herencia, las circunstancias de alimentación, climatológicas, afectivas, educacionales, sociales, etc. pueden provocar desequilibrios.
Los factores que pueden agredirnos inciden sobre nuestro sistema energético y nuestro organismo responde a través de mecanismos de defensa que están en constante actividad preservando nuestras funciones. Así ante cualquier factor agresivo, nuestro sistema de defensas responde neutralizando el desequilibrio y manifestando síntomas relativos a la afectación en distintos niveles. Los cuales permiten al acupuntor, realizar una acción terapéutica preventiva, evitando alteraciones que pueden profundizar con el compromiso de órganos y vísceras, y por lo tanto, a las funciones de los mismos.
El equilibrio energético es la circunstancia básica requerida para la existencia de un estado de salud. Entonces, el desequilibrio se manifestará en más o en menos sobre lo considerado normal o equilibrado. El diagnóstico de los niveles energéticos puede hacerse a través de la pulsología radial, el examen de la lengua y la manifestación de síntomas y signos clínicos. También se disponen de sistemas de medición que permiten obtener en detalle para enmarcar una enfermedad o síndrome.
Afortunadamente la M.T.C. dispone de sistemas basados en la comprensión de las leyes fundamentales que rigen la naturaleza, que pueden rectificar los desequilibrios, actuando sobre las vías energéticas que generan la acción bioquímica. La transformación necesita de un impulso capaz de promoverla.
El Ryodoraku corresponde a los canales o meridianos de energía. Consiste en un sistema de biomedición diagnóstico y terapéutico con un aparato específico. La toma de los niveles energéticos permite obtener datos que sumados a la historia clínica enmarcan una patología determinada en uno u otro síndrome. Con las biomediciones se realiza un gráfico y según los resultados se trata moderando el flujo de cada punto evaluado.
Es un complemento de la acupuntura clásica para tratar desequilibrios de energía ya que facilita el acceso para actuar sobre vías energéticas y generar una acción bioquímica en las células afectadas.
Sus indicaciones son múltiples. Es muy usado en la prevención de lesiones, tratamientos de dolores, esguinces y traumatismos, prevención de enfermedades estacionales, recuperación de enfermedades prolongadas, control de tratamientos, alivio de dolores crónicos, cansancio y estrés.

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